Adiós a los cálculos renales
Innovación y tecnología para eliminar las "piedras" sin dolor
5/6/20262 min read


Los cálculos renales, conocidos comúnmente como piedras en el riñón, pueden pasar de ser una molestia silenciosa a provocar uno de los dolores más intensos que existen: el cólico nefrítico.
Afortunadamente, la urología ha evolucionado. Atrás quedaron las grandes incisiones y las recuperaciones prolongadas. Hoy, en UROhealth, apostamos por procedimientos de mínima invasión que permiten resolver el problema con precisión y rapidez.
¿Cuándo es necesaria una cirugía de cálculos?
No todas las piedras requieren quirófano. Sin embargo, la intervención es necesaria cuando:
El cálculo es demasiado grande para ser expulsado naturalmente.
Existe una obstrucción que pone en riesgo la función del riñón.
El dolor es persistente y no cede con medicamentos.
Hay infecciones urinarias recurrentes asociadas a la piedra.
Tecnologías de Vanguardia: Operar sin cortes
Dependiendo del tamaño y la ubicación del cálculo, existen diferentes opciones quirúrgicas modernas:
1. Ureteroscopia Flexible con Láser (RIRS)
Es el estándar de oro para cálculos pequeños y medianos. Se introduce un instrumento muy delgado y flexible a través de los conductos naturales (uretra), permitiendo llegar hasta el interior del riñón sin realizar una sola incisión. Una vez localizado el cálculo, se fragmenta con una fibra de láser hasta convertirlo en polvo.
2. Nefrolitotomía Percutánea (NLPC)
Para cálculos de gran tamaño o "coraliformes", utilizamos la técnica percutánea. Se realiza una mínima punción en la espalda (de apenas 1 cm) para acceder directamente al riñón. Es una técnica altamente efectiva que resuelve en una sola sesión problemas que antes requerían cirugías abiertas complejas.
3. Cirugía Intrarenal Combinada (ECIRS)
Esta es la vanguardia absoluta. Combina los dos procedimientos anteriores simultáneamente. Al atacar el cálculo desde dos frentes, logramos limpiar el riñón de manera más eficiente, reduciendo el tiempo de anestesia y mejorando los resultados en casos complejos.
¿Cómo es la recuperación?
Gracias a que son técnicas de mínima invasión, la mayoría de nuestros pacientes:
Reciben el alta en menos de 24 horas.
Experimentan un dolor postoperatorio mínimo.
Pueden reincorporarse a su vida laboral y cotidiana en pocos días.
¿Por qué elegir un enfoque de vanguardia?
El objetivo no es solo quitar la piedra, sino proteger la salud de tus riñones a largo plazo. Utilizar tecnología láser y equipos de última generación minimiza el trauma en los tejidos y reduce significativamente el riesgo de complicaciones e infecciones postquirúrgicas.
¿Sufres de cálculos renales o te han dicho que necesitas cirugía?
En UROhealth, evaluamos tu caso de forma personalizada para ofrecerte la técnica que mejor se adapte a tus necesidades, priorizando siempre tu bienestar y pronta recuperación.


